Introduce tu zona climática, las plantas que cultivas y el número de ejemplares. Calcula cuánta agua necesitas cada semana.
Un tomate en maceta necesita entre 1 y 2 litros de agua al día en verano, y 0,5-1 litro en primavera/otoño. La frecuencia ideal es cada 1-2 días en verano y cada 2-3 días en otras estaciones. Lo más importante es que el sustrato nunca se seque completamente ni esté encharcado.
Las lechugas necesitan riego frecuente y homogéneo: cada 2-3 días en verano y cada 4-5 días en primavera/otoño. Son sensibles tanto al encharcamiento como a la falta de agua. El sustrato debe estar siempre ligeramente húmedo, especialmente en las 2-3 semanas antes de cosechar.
En verano, al atardecer (entre las 19 y 21h). Evita el mediodía: el agua se evapora antes de llegar a las raíces y las gotas en las hojas actúan como lupas causando quemaduras. En primavera y otoño, la mañana temprana también es válida.
Introduce el dedo 2-3 cm en el sustrato. Si está húmedo, no riega aún. Si está seco, es hora de regar. Las hojas mustias por la tarde con sustrato húmedo indican exceso de agua (raíces asfixiadas). Las hojas caídas y crujientes con sustrato seco indican falta de agua.
El goteo es más eficiente: ahorra hasta un 70% de agua, riega a la raíz y mantiene las hojas secas (menos enfermedades fúngicas). Para un balcón pequeño con pocas macetas, el riego a mano es perfectamente válido si eres constante.
Sí, entre un 30-50% más. Las macetas tienen menos volumen de sustrato y se calientan más, aumentando la evaporación. En verano, algunas plantas en maceta necesitan riego diario.